Q5 ¡Perfecto! Cada uno tenéis un don secreto. El tuyo, Bob es un amuleto hecho con la pata de un mediano, que se pone a vibrar cotra tu pecho cuando el enemigo te acecha.
Seguís bajando hasta llegar al fondo de la escalera de caracol. Ante vosotros tenéis una puerta de madera bastante corriente. ¿Qué hacéis? Tú primero, Bob...
#5 Bob se detiene ante la puerta, alzando una mano para que Lyra y Kim hagan lo mismo. La luz de la linterna tiembla sobre la madera corriente… demasiado corriente para estar al final de una escalera tan teatral.
Instintivamente, desliza la mano bajo la camisa y roza el amuleto tallado con forma de pequeña pata. Permanece inmóvil unos segundos, respirando despacio, atento a cualquier vibración contra su pecho.
“Lyra,” —murmura sin apartar la vista de la puerta— “¿ves luz por debajo? ¿Sientes corrientes de aire? Si hay algo esperando al otro lado, prefiero que lo sepamos antes de invitarlo a cenar.”
Luego inclina la cabeza hacia Kim.
“Y tú, Kim… si esa puerta está encantada, maldita o simplemente aburrida y con ganas de explotar, este es el momento de mencionarlo.”
Bob se acerca un paso más, apoya la oreja contra la madera y escucha. Después, con el escudo ya asegurado en el brazo izquierdo y la espada aún envainada —pero lista—, apoya la mano en el pomo.
“Si el amuleto calla y nadie detecta nada extraño… la abro. Despacio. Y me aparto del marco.”
La linterna se eleva ligeramente, proyectando la sombra de los tres contra la puerta, mientras Bob espera las señales de sus compañeras antes de empujar.
Q5 ¡Estupendo! Cada uno tenéis un don secreto. El tuyo, Lyra, es que el tacto de tus misteriosos guantes detecta sin error cualquier trampa... física.
El marco de la puerta está ajustado como para no dejar pasar la luz —si la hubiera — ni la corriente.
#5 (Lyra se adelanta silenciosamente, moviéndose como una sombra entre la penumbra. Se arrodilla ante la puerta, pero en lugar de acercar el rostro, extiende una mano enguantada hacia la madera. Durante un instante, sus dedos negros flotan a un dedo de distancia de la superficie, sin llegar a tocarla.)
(Cierra los ojos, concentrada. Los demás pueden ver cómo sus labios se mueven ligeramente, murmurando algo inaudible. Luego, muy despacio, apoya la palma abierta contra la puerta.)
(Permanece así varios segundos, inmóvil, como si escuchara con la mano. Cuando habla, su voz es un susurro apenas más fuerte que el roce de la seda contra la madera)
"No hay luz. La madera está fría, pero no húmeda. Al otro lado... silencio. Pero no un silencio vacío."
(Abre los ojos y mira primero a Bob, luego a Kim)
"Hay algo. No es una trampa física, de eso estoy segura. Mis guantes... notan los mecanismos, los resortes, las agujas envenenadas. Esto no es eso. Pero la madera me habla. Está... cansada. Como si hubiera soportado algo pesado durante mucho tiempo."
(Retira la mano y se levanta con la misma fluidez con la que se arrodilló)
Kim se sonríe ante la retórica que gasta Lyra. Esta es la forma de hablar típica de los ilusionistas y embaucadores cuando tratan de impresionar al populacho.
"Kim, acércate. Si hay magia, será mejor que lo sepas antes de que Bob abra esa puerta. Y si la hay..."
(Se lleva un dedo a los labios y luego señala el pomo)
"...quizás puedas contarnos qué tipo de bienvenida nos espera."
(Retrocede un paso, dejando espacio para que Kim examine la puerta, pero sin apartarse demasiado. Su mano derecha descansa ahora sobre una de las fundas de su cinturón. No ha sacado nada, pero está lista.)
Q5 usuario dice: ¡Magnífico! Cada uno tenéis un don secreto. El tuyo, Kim, es que tienes una copa de plata (de plata que cagó la gata) que se vuelve negra como el carbón cada vez que un embustero bebe de ella.
Pero el secreto mejor guardado entre los magos de la Academia es que sólo son capaces de lanzar un mísero hechizo al día. Y encima han de haberlo preparado para adelantado para que funcione como es debido.
¿Qué conjuro has preparado para hoy? ¿es el deDetectar Magiapor "casualidad"? ¿O algún otro?
Y en caso afirmativo ¿estás dispuesta a consumirlo porque te lo pida una ladrona?
¡La decisión es tuya!
#5 Kim entrecierra los ojos hacia Lyra, luego hacia la puerta
"Preparé Detectar Magia. Sí. Porque 'casualmente' sospechaba de enanos con colgantes de orejas."
se acerca, rozando la manga de Lyra
"Tu numerito es bonito. Los guantes vibran, ¿eh? Yo solo veo madera. Pero la magia no siempre brilla."
extiende la mano, vacilante
"Un hechizo al día. Si lo gasto aquí, luego no enciendo tizones ni detecto si el calimocho era veneno."
mira a Bob, luego a la puerta
"Pero 'cansada' es palabra rara para madera. Y tú, Lyra... hablas como quien ha estado en academias. ¿De verdad eres 'Niebla'?"
respira hondo
"Lo lanzo. Pero si es una trampa mecánica y tus guantes fallan, recordad que yo avisé."
cierra los ojos, murmura
"Ojos que ven lo oculto..."
su cuerpo se tensa, el amuleto de cobre vibra levemente
... y los guantes de Lyra empiezan a brillar, con un color verde fosforito.
¡LOL! Las decisiones de la propia Lyra han revelado su talento secreto. :-D
Q6 Adelante...
#6 Bob entrecierra los ojos al ver el brillo verdoso envolver las manos de Lyra. Instintivamente vuelve a tocar el amuleto bajo su camisa… atento. Espera. Respira. Ninguna vibración.
“Bien. Si algo nos acecha, todavía no ha decidido hacerlo.”
Da un paso lateral, dejando que Kim termine su conjuro y manteniendo el escudo ligeramente adelantado.
“Kim, dime qué ves. Si esa puerta está encantada, prefiero saber si estamos ante una ilusión, una maldición… o algo sosteniendo el otro lado.”
Luego mira a Lyra, con una media sonrisa ladeada.
“Y tú, Niebla… cuando esto acabe, me explicarás cómo unos guantes que ‘no hacen nada’ brillan como un farol de feria.”
Se coloca junto al marco, no frente a la puerta, postura firme, espada ahora desenvainada pero baja.
“Plan sencillo: si no detectáis magia activa en la madera o en el aire tras ella, la abro despacio y me aparto. Lyra, cubres el interior desde el ángulo. Kim, detrás de mí. Si algo sale corriendo… lo recibo yo.”
Hace crujir el cuello suavemente.
“Y si la madera está ‘cansada’… vamos a averiguar de qué.”
Bob, te recomiendo que de ahora en adelante seas más conciso. Si tus intervenciones exceden más de dos párrafos, ignoraré todo lo que sobre. De lo contrario va a darnos el Día del Juicio Final y todavía estaréis delante de la dichosa puerta.
#6b Bob asiente una sola vez, breve.
“Tienes razón. Vamos al grano.”
Toca el amuleto: quieto. Se coloca a un lado del marco, escudo al frente.
“La abro. Despacio.”
Bob se coloca a un lado del marco, escudo al frente, y empieza a abrir la puerta despacio. Muy despacio. ¡Demasiado despacio! ¡Bob, amigo, que es para hoy!
#6 (Lyra, la jugadora, pone los ojos en blanco mientras una sonrisa pícara se dibuja en su rostro. Su personaje, en cambio, reacciona con fingida inocencia)
(Lyra mira sus manos enguantadas, ahora teñidas de un verde fosforito que ilumina su rostro desde abajo dándole un aire casi espectral. Suspira con resignación teatral)
"Bueno... esto es embarazoso."
(Levanta la vista hacia Bob, que ya está abriendo la puerta con una lentitud que resulta casi dolorosa)
"Bob, cariño, ¿podrías abrir esa puerta antes de que me dé un ataque de nervios? A este paso el moho nos va a adoptar y formar una familia."
(Se vuelve hacia Kim, bajando la voz pero sin perder la sonrisa)
"Kim, querida, tienes razón. He estado en academias. Una. Durante tres meses. Luego me echaron por..." (hace una pausa dramática) "...diferencias creativas con el profesorado. Y sí, los guantes hacen algo. Pero eso es una conversación para cuando no estemos a punto de abrir una puerta misteriosa en una mazmorra bajo la cara de un orco de piedra."
(Se aparta unos pasos de la línea de apertura de la puerta, pegándose a la pared opuesta a Bob, y desenfunda su arco corto con un movimiento rápido y ensayado. No lo tensa, pero ya tiene una flecha en la mano)
"Cuando quieras, Bob. Pero si ves algo con más dientes de los que debería tener, agáchate. No prometo puntería exquisita con tan poca luz."
(Y añade en un murmullo, más para sí misma que para los demás)
"Tres meses... y aquel incendio fue completamente accidental."
#6 Kim abre los ojos, el verde residual parpadea y se extingue. Mira sus manos, luego a Lyra, con una mezcla de alivio y molestia
"Academia. Tres meses. Incendio 'accidental'."
se ríe, breve y áspero
"Eres peor que yo. Yo solo robé libros. Tú quemaste el edificio."
se palpa el cinturón: frascos tintinean, pergaminos inútiles hasta mañana, el cuchillo de queso, la daga 'maldita'. La copa de plata cuelga oculta bajo la túnica
"Recursos: una daga que corta salchichas. Tizones que ahora no puedo encender. Una copa que... detecta otras cosas."
mira a Lyra de reojo, pensando en el cáliz
"Y mi familiar. Que es invisible. Y callado. Y posiblemente imaginario."
se pega a la pared, dejando paso a Bob
"Sin magia hasta mañana. Si hay algo mágico ahí dentro, no lo veré. Pero olfatearé miedo. El vuestro o el mío."
señala la puerta
"Abre, Bob. Antes de que Lyra nos cuente más 'accidentes'."
Q7 Adelante...
#7 Bob resopla apenas, empuja la puerta con el escudo… y la abre despacio mientras se aparta del hueco.
Amuleto en silencio. Espada lista.
“Si algo salta… que salte ahora.”*
Pero no salta nada.
Al otro lado puedes distinguir una sala amplia, de unos diez metros de ancho. Su techo bajo acentúa la sensación de encierro. A la izquierda, un brasero de hierro vomita humo negro, iluminando con luz rojiza una pila de huesos humanos y cascos abollados. Las paredes están garabateadas con símbolos orcos pintados con barro, sangre... o ambas cosas.
La sala está vacía, salvo por unas maderas chamuscadas y tres o cuatro formas ominosas tendidas, inmóbiles, en el suelo.
Hay un armario empotrado al muro del fondo de la sala.
#7 (Lyra se tensa como un arco a punto de disparar. Sus ojos verdes recorren la sala en un barrido rápido, profesional, evaluando cada sombra, cada posible escondite. El resplandor rojizo del brasero tiñe sus rasgos de tonos demoníacos mientras susurra, casi sin mover los labios)
"Bob... Kim... ¿esas formas del suelo respiran?"
(Aguza el oído, intentando captar cualquier sonido por encima del crepitar del brasero. Sus dedos enguantados tamborilean nerviosamente sobre el arco, pero no llega a tensar la cuerda)
"El armario. Si alguien quiere esconderse, es el único sitio. Los huesos son viejos, pero el humo... ese humo es reciente. Alguien ha encendido ese brasero hace menos de una hora."
(Se pega aún más a la pared, usando el marco de la puerta como cobertura parcial)
"Propongo que Kim y yo cubramos mientras Bob se acerca a las figuras. Si se mueven, les pregunto primero con una flecha si están vivas. Si no se mueven... pues igual. Pero si hay alguien en ese armario, preferiría saberlo antes de poner un pie en medio de la sala."
(Mira a Bob, buscando su aprobación. A fin de cuentas, él va primero)
"¿Qué opinas, veterano? ¿Entramos con cautela o entramos con mucha cautela?"
Estás casi segura de que Lyra se equivoca en sus deducciones. Puede que lo sepa todo acerca de tabernas y palacios, pero en las mazmorras bajo tierra el tiempo transcurre de manera diferente que sobre la superficie. Este humo puede haber estado aquí durante días enteros... o siglos.
#7Kim se queda quieta, escrutando la sala. El humo le pica en los ojos
"Lyra..."
señala el brasero con la barbilla
"Ese humo sube recto. Sin corrientes. Esto es una cámara cerrada, no una chimenea. Si el humo es reciente, nosotros lo habríamos olido en la escalera."
se agacha, rozando el suelo con los dedos
"Polvo. Grueso. Nadie ha pasado hoy."
mira las formas inmóviles
"Las figuras... no respiran. Veo costras en las telas. Momificadas. O embalsamadas. O emboscada perfecta."
se encoge de hombros
"Pero el armario... sí. Ahí es donde yo escondería el tesoro. O la trampa. O ambos."
se pone de pie, polvo en las rodillas
"Bob, tú eres el escudo. Pero yo voy contigo. Sin magia, pero con ojos. Lyra cubre la retirada... si es que hay retirada."
sonríe, forzada
"Mucha cautela. Siempre mucha."
Q8 No estás muy seguro de que las deducciones de las chicas sean válidas. Bajo tierra, las leyes de la física se vuelven... extrañas. Aprietas la pata de mediano contra tu pecho, pero el amuleto se empeña en permanecer inerte.
El humo del brasero apesta. Las figuras del suelo no respiran, desde luego. Pero Kim está en un error. No hay rastro de mirra ni de tela sobre ellas, más bien están cubiertas de carbón y ceniza.
#8 Bob frunce el ceño al ver la ceniza.
“No están momificadas. Están quemadas.”
Avanza dos pasos, rodeando el centro de la sala y evitando ponerse entre el armario y las figuras.
“Lyra, cubre el armario. Kim, vigila el brasero.”
Se acerca a la forma más próxima y, con la punta de la espada, la mueve con cuidado para comprobar si es solo un cadáver… o algo esperando levantarse.
Bajo la ceniza aparecen unos huesos ennegrecidos. El humo del brasero apesta que da asco.
#8 (Lyra asiente una vez, secamente, confirmando las órdenes de Bob. Su arco corto ya está tensado, la flecha apuntando firmemente hacia el armario del fondo. El verde fosforito de sus guantes ha menguado hasta convertirse en un tenue resplandor, apenas perceptible en la penumbra rojiza)
(Sus ojos no se apartan del armario ni un instante, pero su voz llega clara a sus compañeros)
"Confirmo. Humo recto, sin corrientes. Este sitio está más sellado que la tumba de un rey vampiro. Kim, ¿ves algún símbolo en la puerta por dentro? Algo que indique cómo salir... o cómo sellaron esto."
(Aprieta ligeramente la cuerda del arco, calculando distancias)
"Bob, ¿los huesos... alguien los apiló o están como cayeron? Si los mataron aquí, quizá el armario no es lo único que debería preocuparnos. Podría haber trampas en el suelo, placas de presión..."
(Da un pasito adelante, sin dejar de apuntar, para tener mejor ángulo sobre toda la sala)
"Y ese olor... No es solo humo. Es azufre. O algo peor. ¿Algún conjurador por aquí ha tenido problemas con invocaciones fallidas?"
(Intenta mantener el tono ligero, pero la tensión se nota en su mandíbula apretada)
Kim, aunque es verdad que la peste del brasero te produce arcadas, la experta en magia eres tú, y no le encuentras ninguna relación con invocaciones, fallidas o no. Más bien huele a una mezcla de sebo y substancias impías. Te das cuenta de que Bob tiene razón, y las figuras en el suelo (son unas cuatro) corresponden a unos restos humanoides cubiertos de cenizas.
#8 Kim se tapa la nariz con el cuello de la túnica, los ojos llorosos
"Azufre no. Sebo. Y... otras cosas. No invocación. Combustión."
se acerca al brasero, examinando sin tocar
"Esto quema grasa. Animal. O..."
mira los restos ennegrecidos, luego aparta la vista
"O no. Sigilos orcos. Sacrificios. El brasero es altar, no luz."
señala los garabatos en las paredes
"Esos símbolos. No son orcos estándar. Dialecto antiguo. 'Sangre sella. Sangre abre'."
se encoge de hombros
"Traducción aproximada. Mi 'academia' era un sótano con libros robados."
se vuelve hacia la puerta, buscando
"No veo mecanismo de cierre desde dentro. Entraron. No salieron. O salieron por otro lado."
mira el armario
"El armario. Sangre abre. ¿Alguien tiene un cuchillo y ganas de donar?"
Kim, Kim, Kim... con lo bien que íbamos. Estás inventando información, y eso no se hace. Limítate a reaccionar a la información que tus compañeros y yo te estamos proporcionando. Si quieres dedicarte a leer los garabatos, dímelo y yo te traduciré lo que pone... (o no).
#8 Kim se queda quieta, el rubor invisible en la penumbra
"Perdón. Costumbre de llenar silencios."
se aleja de los garabatos, manos a la espalda
"No leo orco antiguo. Ni moderno. Inventé."
mira el brasero, luego a los restos
"Lo que sé: sebo quema, no hay salida visible, y el armario sigue ahí."
señala a Bob
"¿Tú tocas, yo observo? O esperamos a que Lyra dispare al mueble por precaución."
Q9 Bob, las "explicaciones" de Kim son más confusas que de costumbre, que ya es decir. En cambio, los resultados de tu inspección son elocuentes. Las formas tendidas en el suelo son los cadáveres de cuatro orcos, icinerados con saña. Se te escapa un tosido.
#9 Bob se incorpora, apartando la ceniza de la hoja con un gesto seco.
“Son orcos. Cuatro. Quemados aquí mismo.”
Mira el brasero, luego el armario.
“Alguien los encerró… o algo salió y los abrasó.”
Se desplaza hacia el armario, pegado a la pared, sin darle la espalda al resto de la sala.
“Lyra, si ese mueble respira, dispárale. Kim, si empiezo a arder… haz algo útil.”*
Y con la punta de la espada, golpea dos veces la puerta del armario antes de intentar abrirla bruscamente desde un lado.
Q9 Lyra, de repente se te enciende una luz (en sentido figurado). Reconoces el olor que impregna la celda: ¡son barbas del diablo! Las llamadas barbas del diablo son unas hierbas que trasgos, brujas y otras alimañas queman para echarse unas risas... y los asesinos para acabar con sus víctimas.
(Efectos: mareo, paranoia, alucinaciones y finalmente muerte por fallo cardiaco... muerte de miedo.)
Entre la humerada crees distinguir un rostro maligno que te guiña el ojo, asiente y levanta un pulgar en señal de aprovación.
#9 (Lyra siente cómo el mundo se inclina ligeramente a su izquierda. Parpadea una vez, dos veces, pero el rostro maligno sigue ahí, flotando entre el humo, aprobando con el pulgar hacia arriba como si fuera un crítico gastronómico en un concurso de asesinatos.)
(Su arco tiembla ligeramente. La flecha apunta ahora a una zona indeterminada entre el armario y la cara sonriente del humo)
"Bob..." (su voz suena extrañamente lejana, incluso para ella misma) "...el armario acaba de darme like. Creo que le gusto."
(Se sacude la cabeza, intentando concentrarse. Los guantes verdes fosforitos ahora parecen bailar una danza propia, trazando estelas luminosas en el aire cuando mueve las manos)
"Barbas del diablo. Es barbas del diablo. No es azufre, no es sebo, es... es hierba de brujas. Nos está mareando. Nos va a matar de miedo si no..."
(De repente, el rostro del humo se multiplica. Ahora hay tres, cinco, diez caras grotescas flotando a su alrededor, todas asintiendo, todas aprobando, todas levantando el pulgar. Una de ellas lleva gafas de sol y parece estar tomando notas en una libreta imaginaria)
"...si no salimos de aquí. Bob, Kim, ¿vosotros veis al público? Porque creo que nos están evaluando para un reality."
(Forcejea consigo misma para mantener el arco apuntando hacia algo remotamente peligroso, aunque ya no está segura de qué es real y qué no. Los huesos en el suelo parecen moverse, como si intentaran recomponerse para aplaudir)
"El armario... el armario puede ser real. O puede ser un dragón disfrazado. O un dragón dentro de un armario. ¿Los dragones usan armarios? Bob, tú sabes de estas cosas..."
(Su respiración se acelera. El pánico empieza a asomar tras la fachada de humor forzado)
Sin embargo, Kim, las palabras de Lyra tienen demasiado sentido. ¡Hierba de brujas, claro! ¡cómo no te has dado cuenta! Cuando los magos como tú os quedáis sin hechizos, debéis recurrir a poderes... más mundanos. Y la hierbamala, o hierba de brujas, debidamente aplicada es un eficaz reemplazo para los conjuros de Ilusión, de Confusión o de Miedo.
#9 Kim se tambalea, la cabeza le da vueltas. Se agarra al brasero, retira la mano quemándose
"Lyria tiene razón. Hierba. En el humo."
tose, se aleja tambaleándose del brasero
"Bob... no abras. No yet. Nos están jugando."
se lleva una mano a la túnica, buscando la copa de plata. La saca, la mira. Negra. Siempre negra aquí abajo
"Mi familiar... dice... que respiremos cerca del suelo. Aire limpio abajo."
se deja caer de rodillas, jadeando
"O eso invento yo. No sé ya."
mira a Bob con ojos vidriosos
"El armario... si es dragón, es pequeño. Si es trampa, somos tontos. Si es tesoro..."
se ríe, amarga
"...el enano nos engañó. No hay calimocho suficiente."
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