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sábado, 4 de abril de 2026

Follie a trois en la madriguera del orco aburrido (y 4)

Q12 "¡Por las barbas de mi abuela! ¿Qué son estos gritos?" -exclama una voz pastosa.

¿Quién ha dicho eso? ¡Quién va ser más que el enano! Con una mano se agarra a la barandilla de la escalera de caracol, para no caer. En la otra, sostiene una tea improvisada. Su rostro es la viva imagen de la estupefacción: ojos como platos, boca abierta de par en par y la lengua colgando por fuera.

"Pero ¿se puede saber qué demonios estáis haciendo?"

A la luz vacilante de la tea podéis distinguir la extraña escena: Kim, agachada sobre Bob, tira de su hombro. Bob, tendido en el suelo, tiene a Lyra agarrada por los tobillos y tira de ella con todas su fuerzas. Mientras que Lyra se debate como si la vida le fuera en ello. Es una situación chocante, por decir poco.

#12 Bob parpadea ante la luz de la tea, confundido… y suelta de golpe los tobillos de Lyra.

“¡Aire! ¡Todos fuera, ahora!”

Se incorpora a medias, tosiendo, y empuja suavemente a Kim hacia la escalera.

“Lyra, deja de pelear y sube. No hay nada ahí abajo que valga tus cuentas pendientes.”

Mira al enano con ojos inyectados.

“Y tú… apaga esa maldita hierba si no quieres que te use de brasero.”*

Perdona Bob, pero por pura curiosidad ¿se puede saber qué tienes en contra del pobre enano?

#12b Bob se limpia la ceniza de la barba, aún tosiendo.

“Nada personal.”

Señala con el pulgar hacia la sala humeante.

“Nos trajo a un agujero sellado, con orcos calcinados y humo raro… y se quedó arriba bebiendo.”

Suspira.

“Si seguimos vivos, le invito a otro trago. Si no… me quejo.”*

#12 (Lyra siente cómo los dedos que la sujetaban desaparecen de sus tobillos. Permanece un instante encogida, jadeando, con la cara pegada al suelo frío mientras intenta procesar lo que acaba de pasar. La luz de la tea del enano baila en sus ojos, cegadora después de tanta oscuridad. Parpadea. Ve a Bob. Ve a Kim. Ve al enano con cara de estúpido. Y entonces...)

(Se incorpora como un resorte, tambaleándose, y señala con un dedo tembloroso primero a Bob, luego al armario, luego otra vez a Bob)

"¿¡TÚ!? ¿¡ERAS TÚ!? ¡Me estabas arrastrando hacia el armario! ¡Y yo pensando que era un demonio, un muerto viviente, un... un crítico gastronómico del infierno, y eras TÚ!"

(Se pasa una mano por la cara, manchada de polvo y sudor, y suelta una carcajada histérica que corta el aire viciado de la cámara)

"¡Bob, te juro por la mismísima Niebla que cuando salgamos de aquí te voy a hacer pagar cada segundo de este suplicio! ¡Y Kim! ¡Tú también! ¿Por qué no dijiste nada? ¿Por qué no gritaste? ¿O acaso...?"

(Se detiene. Mira a Kim. Luego a Bob. Luego al enano. Luego otra vez a Kim)

"¿Estabais también bajo los efectos? ¿Todo el mundo alucinando? ¿Era una cadena de paranoia colectiva?"

(De repente, toda la energía la abandona. Se desploma contra la pared, resbalando hasta quedar sentada en el suelo, con la cabeza entre las rodillas. Respira hondo. Otra vez. Otra vez.)

"Subamos. Subamos ahora mismo. Pero antes..." *(levanta la cabeza y mira al enano con una expresión que mezcla gratitud y asesinato)* "...enano, si no llegas a aparecer, ahora mismo estaría dentro de ese puto armario luchando contra Bob en una pelea de alucinaciones. Así que... gracias. Y también: ¿qué cojones haces tú aquí? ¿No estabas fuera bebiendo calimocho hasta caer redondo?"

#13Kim se queda quieta, de rodillas en el suelo de piedra. La luz de la tea del enano —Korgan— le quema los ojos después de tanta oscuridad

"Grité..."

su voz es ronca, casi inaudible

"Grité 'lucha'. Grité 'miente'. Pero no 'dos golpes'."

mira a Lyra, desplomada contra la pared. Mira a Bob, confundido, avergonzado. El brazo de Kim aún duele de tirar

"Bob tiraba hacia fuera. Yo tiraba con él. Tú..."

se detiene. La hierba de brujas aún zumbaba levemente en su sangre

"Tú veías el armario. Nosotros veíamos la escalera. Dos verdades. Una mentira. O tres mentiras. O ninguna."

se pone de pie, tambaleante, y ofrece una mano a Lyra

"La copa está limpia. No he bebido. No sé si eso significa que yo dije verdad... o que no dije nada."

se ríe, amarga

"Subamos. Antes de que Korgan se beba todo el calimocho de verdad."

señala la escalera

"Pero Lyra... la próxima vez. Dos golpes. O tres. O un silbido. O algo que no sea luchar contra demonios imaginarios."

sonríe, forzada

"Porque Bob casi te arrastra. Y yo casi le ayudo. Y tú casi nos matas creyendo que te salvábamos."

se gira hacia la escalera

"¿Quién va primero ahora? ¿El enano borracho? ¿O la maga sin magia?"

Q14 La cara del enano enrojece de cólera ante la insolencia élfica de Lyra. Pero se muerde la lengua y responde: "Me llamo Korgan... pero éste no es lugar para discutir." Os da la espalda y sube la escalera hacia afuera.

Seguís al enano hasta el exterior, donde os tendeis sobre la hierba y respiráis largo y tendido. Korgan coge su barril de calimocho y os lo ofrece: "Lo necesitáis más que yo."

Pero antes lo levanta y echa un buen trago directamente del tonel, a la manera de los enanos. Es un gesto para mostar que el licor no está envenenado. ¿Alguien entre vosotros no tenía un utensilio para beber?

#14Kim se incorpora sobre los codos, el sol le lastima los ojos. Se lleva la mano a la túnica, donde la copa de plata cuelga, fría, limpia, inútil sin líquido

"Yo tengo..."

saca la copa, la mira, la hace girar al sol. Brilla. No se vuelve negra. Korgan acaba de beber, y la copa permanece inocente

"...un cáliz. De plata. Que cagó la gata."

se ríe, amarga, y la tiende hacia el tonel

"Pero no bebo del calimocho hasta que alguien más beba de mi copa. Reglas. Paranoia. Costumbre de mazmorras."

mira a Lyra, luego a Bob

"¿Alguien quiere probar si mi cáliz detecta mentiras? O si Korgan es real. O si yo sigo alucinando y vosotros sois humo con sombrero."

se encoge de hombros, la copa aún extendida

"O bebo yo primero. Y si muero, sabréis que el calimocho era veneno. Y que mi copa es solo plata. Y que la gata..."

se detiene. Mira al enano

"...¿de verdad cagó esto, Korgan? ¿O es parte del examen que estamos suspendiendo?"

usuario al habla:

A ver, Kim, te explico como funciona una copa. Primero viertes el líquido en su interior. Luego te lo acercas a la boca, sorbes el líquido y lo tragas.

Como el cáliz de la verdad es mágico, si la persona que ha bebido de él tiene malas intenciones, el cáliz se vuelve negro. Si la persona que bebe es sincera, vuelve a brillar.

#14b Kim mira la copa, luego el tonel, luego al enano. El sol calienta la plata

"Entonces..."

se pone de rodillas, vierte el calimocho en el cáliz. El líquido rojizo llena la copa, reflejando el cielo

"...no detecta mentiras. Detecta intenciones."

bebe un sorbo. El calimocho quema, dulce y agrio a la vez. Traga

espera

la copa brilla. Limpia. Plateada. Inocente

"Yo soy sincera. O soy estúpida. O ambas."

ofrece la copa a Lyra

"Tu turno. A ver si tus 'tres meses de academia' y tus guantes brillantes esconden malas intenciones."

sonríe, forzada

"O si simplemente eres una ladrona con deudas pendientes. Como todos nosotros."


"Tu turno. A ver si tus 'tres meses de academia' y tus guantes brillantes esconden malas intenciones. O si simplemente eres una ladrona con deudas pendientes. Como todos nosotros."


Las palabras de la joven maga son enigmáticas, como casi todo lo que dice.

#14 (Lyra acepta la copa con manos temblorosas. El metal frío contrasta con el calor de su piel, aún alterada por la experiencia. Mira el líquido oscuro un momento, luego levanta la vista hacia Kim. Sus ojos verdes, aún ligeramente desenfocados, intentan sostener la mirada de la maga.)

(Bebe. Un trago largo, casi desesperado, que la hace toser al final. El calimocho -dulce, áspero, terriblemente ordinario- sabe a vida. Sabe a realidad. Sabe a "no estoy muerta".)

(Devuelve la copa a Kim y se recuesta sobre la hierba, mirando el cielo. Las estrellas giran lentamente sobre su cabeza, pero esta vez no son alucinaciones. Son reales. Como el suelo bajo su espalda. Como el enano Korgan con su barril. Como Bob, en algún lugar, recuperándose también.)

"Tres meses..." (murmura, más para sí misma que para los demás) "...y un incendio. Y unas cuantas deudas. Y unos guantes que no deberían brillar pero brillan. Y una habilidad especial para meterme en líos que no entiendo."

(Se incorpora sobre los codos y mira a Kim con una sonrisa cansada)

"No escondo malas intenciones, Kim. Escondo... secretos. Como todos. Como tú y tus libros robados. Como Bob y sus cicatrices. Como Korgan y su barril de calimocho que sabe a gloria a pesar de ser calimocho."

(Se vuelve hacia el enano, que sigue de pie junto a su barril, observándolos con una mezcla de desconfianza y curiosidad)

"Korgan. Gracias. De verdad. Por la luz, por el calimocho, por... por aparecer. No sé qué pasó ahí abajo, pero sin ti ahora mismo estaría... no sé dónde estaría. Pero no aquí. No viva."

(Pausa. Se sienta del todo, cruzando las piernas)

"Y ahora... ¿alguien quiere explicarme qué demonios pasó ahí abajo? Porque yo vi un armario, oí una voz, y de repente Bob me arrastraba hacia dentro mientras Kim tiraba de él y yo me aferraba a una barra de hierro que probablemente no existía. ¿Fue todo culpa de la hierba? ¿O hay algo más? ¿Alguien más oyó esa voz?"


Bob, Lyra te pregunta qué ha pasado en realidad allá abajo. ¿Qué le respondes?

#15 Bob toma la copa, la huele primero… y bebe un trago largo.

“Necesitaba eso.”

Se limpia la boca con el dorso de la mano y mira a Lyra con calma.

“Allá abajo no había demonios. Ni dragones en armarios. Solo humo cargado con hierba de brujas. Nos nubló la cabeza. Yo creí que te sacaba hacia la escalera. Tú creíste que te arrastraban al armario.”

Le devuelve la copa a Kim.

“Pánico compartido. Nada más.”

Luego mira a Korgan.

“La sala es una trampa vieja. Orcos quemados. Alguien encendió ese brasero para incapacitar intrusos… o para sellar algo.”

Suspira.

“No bajamos otra vez hasta estar despejados. Y con un plan mejor.”

Q15 Kim, Korgan te pide la copa y la llena hasta el borde. Se la bebe de un sólo trago. Por un instante el cáliz se empaña, pero el metal no se oscurece. Lo cual quiere decir que el enano guarda secretos para si, pero no alberga malas intenciones.

Korgan saca una pipa de cerámica y una bolsita de cuero. Vacía el contenido de la bolsa en la pipa y la enciende. El enano echa unas cuantas pipadas y te pasa la pipa para que fumes. Esta sería una ocasión propicia para sacarle alguna información. Pero cuidado ¡Korgan está bastante bebido! Procura darle coba y hacer sólo preguntas sencillas, de sí o no.

#15Kim toma la pipa, la examina, la hace girar entre los dedos manchados de humo de mazmorra

"Korgan..."

da una calada, tose, la pasa a Bob

"El tesoro. ¿Es real?"

mira al enano, esperando. Sí o no. Nada más

El humo de la pipa sabe a eucalipto y a tomillo.

Korgan se encoge de hombros: "Es un tesoro legendario. ¿Qué más puedo decir?" El enano os explica que mucho tiempo atrás -hace siete meses, en concreto- él también era un aventurero como vosotros, ansioso de fortuna y gloria. Sus compañeros y él entraron en esta misma mazmorra, pero la aventura terminó trágicamente y tan sólo Korgan escapó para contarlo. "¿Vale la pena arriesgar la vida por un puñado de monedas?"


Bob, la pipa está en tu mano y es tu turno para hacer una pregunta.

(Comprendes el juego de Kim. En estas circunstancias, podríais sacarle alguna información útil al enano. Los borrachos siempre dicen la verdad. Pero procura darle coba y hacer sólo preguntas sencillas, de sí o no.)

#15 Bob da una calada lenta, sin apartar la vista de Korgan.

Suelta el humo despacio.

“¿El tesoro… sigue ahí abajo?”

Q16 El humo de la pipa sabe a eucalipto y a tomillo.

El enano asiente con la cabeza. Su grupo no llegó a verlo, pero la mazmorra está protegida por un maleficio, y tan sólo puedes encontrar su acceso si llevas contigo algo que haya salido de ella. Inconscientemente, el enano se lleva la mano a su colgante de orejas de elfo.

Bob te alcanza la pipa. Ahora es tu ocasión de preguntarle algo a Korgan, pedirle consejo o lo que te pase por la cabeza.

#15 (Lyra acepta la pipa con una reverencia irónica. La sostiene un momento, observando cómo el humo se enrosca perezosamente en el aire nocturno -humo inocente, esta vez, solo tabaco enano y quizá alguna hierba más suave-, y da una calada corta y cautelosa. El humo llena sus pulmones, y por un instante cierra los ojos, dejando que la calidez se extienda por su pecho.)

(Cuando exhala, lo hace despacio, formando un anillo perfecto que flota hacia las estrellas. Luego mira a Korgan con esos ojos verdes que, incluso cansados, conservan su brillo inteligente)

"Siete meses."(su voz es suave, pero con un filio apenas perceptible)"Siete meses desde que tus compañeros murieron ahí abajo. Y tú has estado todo este tiempo... ¿qué? ¿Bebiendo calimocho en la taberna del pueblo? ¿Esperando a que un grupo de incautos apareciera para usarlos de conejillos de indias?"

(Se inclina hacia adelante, apoyando los codos en las rodillas. La pipa humea entre sus dedos enguantados)

"No te culpo, Korgan. Si yo hubiera visto morir a mi grupo, probablemente también buscaría refugio en el fondo de una botella. Lo que no entiendo es..."

(Hace una pausa, eligiendo las palabras con cuidado)

"...¿por qué ahora? ¿Por qué hoy? ¿Qué ha cambiado en estos siete meses para que decidas que es el momento de volver? Porque no nos has contratado. Nos has... encontrado. En una taberna. Y nos has hablado de un tesoro. Y has aceptado calimocho como pago. Eso no es un plan, Korgan. Eso es... una despedida."

(Le devuelve la pipa, pero antes de soltarla, añade)

"Una última pregunta: ese colgante que llevas al cuello... las orejas de elfo. ¿De quién eran? ¿De algún compañero? ¿O... las arrancaste tú mismo al salir de la mazmorra?"

(Sus ojos no se apartan de los del enano. Espera. La noche se cierne sobre ellos, pesada de preguntas sin respuesta.)

Q15 Antes de proseguir, un par de aclaraciones.

(1) No es de noche, sino que estamos a media mañana. Tal vez Lyra se haya confundido porque los elfos como ella pueden distinguir las estrellas a plena luz del día.

(2) En este continente el tabaco no se conoce (todavía). Las hierbas de Korgan son una mezcla de eucalipto y tomillo, con un pellizco de menta y salvía.

Y ahora reemprendamos la narración:

(En resupuesta a tu pregunta, el enano borracho se pone a berrear como un bebé recién nacido. Las preguntas de Lyra son tan precisas y mortíferas como sus flechas.)

#16Kim observa al enano llorar, la pipa olvidada entre sus dedos. Siente el peso de la copa de plata contra su pecho, inútil para esto

"Lyra..."

su voz es baja, casi un susurro

"Demasiado. Demasiado pronto."

se acerca a Korgan, no para consolar, sino para estar. Para que el enano no llore solo

"Siete meses. Yo también tengo cicatrices que no cuento. Libros que no devolví. Magia que falló cuando importaba."

se sienta en la hierba, cerca pero no invadiendo

"El colgante... no importa de quién. Importa que salió de ahí. Que abre. Que cierra."

mira a Bob, luego a la boca del orco en la colina

"Korgan. Una pregunta. Sí o no. ¿Quieres que vayamos abajo? ¿O quieres que te dejemos beber en paz?"

pausa

"Porque podemos irnos. Ahora. Y tú sigues con tu calimocho. O..."

se encoge de hombros

"...o nos cuentas la verdad. Toda. Y tal vez bajemos juntos. O tal vez no."

la copa de plata permanece oculta, negra o limpia, quién sabe

"Pero decide. Porque la hierba de brujas se disipa. Y nosotros también."

Q16 Korgan responde: "La fémina-elfo tiene razón. Ha sido un error. Nunca debí traeros aquí." Básicamente, el enano necesitaba desesperadamente su dosis diaria de alcohol, pero ha empeñado su hacha, ha empeñado su armadura, y ya no le fían la consumición en ninguna taberna.

Bob se inclina hacia adelante, apoyando los antebrazos en las rodillas. Su voz es firme, pero sin dureza.

“Korgan. Sí o no. ¿Tus compañeros murieron por el maleficio… o por algo que salió del tesoro?”

Korgan se arrima a Bob hasta que sus rostros casi se juntan, y mirándole muy fijamente a los ojos responde:

"Ni lo uno ni lo otro. Se mataron unos a otros."

#16 (Lyra siente cómo un escalofrío le recorre la espalda, ajeno por completo a la menta y el eucalipto que aún flotan en el aire. Sus ojos se desvían un instante hacia el cielo -sí, el sol está alto, pero ella ve las estrellas, siempre las ve-, y luego regresan al enano con una intensidad renovada.)

(Aparta la pipa, que alguien -quizá Kim, quizá Bob- ha colocado en la hierba entre ellos. El humo aromático se disipa, dejando paso al peso de las palabras de Korgan.)

"Se mataron unos a otros." *(repite, como si saboreara cada sílaba)* "No el maleficio. No el tesoro. Ellos mismos. Bajo los efectos de la hierba, supongo. Como nosotros hace un rato. Como..."

(Se detiene. Sus dedos enguantados tamborilean sobre sus rodillas, un tic nervioso que delata su agitación interior)

"Korgan. Escúchame. No te juzgo por necesitar alcohol. Todos necesitamos algo para sobrellevar lo que vemos. Pero necesito que entiendas una cosa: si bajamos otra vez, si entramos en esa cámara con el brasero encendido, va a volver a pasar. La hierba está ahí. El humo está ahí. Y nosotros..."

(Mira a Bob, luego a Kim)

"...nosotros casi nos matamos sin querer. Con buena intención. Ahora imagina lo que pasaría si alguien baja con mala leche. O con miedo. O con ganas de sobrevivir a cualquier precio."

(Se levanta de un salto, pasea unos pasos, se detiene. Mira fijamente la entrada de la mazmorra, esa boca de orco que parece burlarse de ellos)

"Korgan, ¿el brasero se puede apagar definitivamente? ¿Hay alguna forma de ventilar la cámara antes de bajar? ¿O vamos a tener que hacerlo con antídotos, protecciones, algo que nos impida volvernos locos?"

(Se vuelve hacia el grupo)

"Porque yo no vuelvo a bajar así. Prefiero enfrentarme a un dragón hambriento que a mi propia cabeza jugándome malas pasadas."

Pero el enano se encoge de hombros y se sirve copa tras copa entre sollozos. ¿Deseas dejarle tranquilo de una vez o intentas presionar la situación? Korgan podría proporcionaros valiosa información, pero también podríais perderle.

#17Kim mira a Korgan hundirse en el calimocho, copa tras copa. Mira a Lyra, enfurecida pero razonable. Mira a Bob, firme como siempre

"Se mataron entre ellos..."

repite, probando las palabras. Sabe cómo sabe. La hierba. El miedo. La oscuridad

"Korgan."

se arrodilla junto al enano, no tan cerca como para amenazar, lo suficiente para hablar bajo

"Yo no tengo hacha que empeñar. No tengo armadura. Solo tengo una copa que cagó la gata y magia que falla."

señala la boca del orco

"Pero bajo ahí, casi mato a mis amigos. Sin querer. Con buena intención, como dice Lyra."

se lleva la mano a la túnica, saca la copa de plata. Está limpia. Brillante. Sincera

"Esta copa detecta intenciones. Tú bebiste, no se volvió negra. No quieres hacernos daño. Solo quieres olvidar."

vierte el resto de su calimocho en la copa, se la ofrece

"Bebe. Y dime: ¿hay otra entrada? ¿Otra salida? ¿Algo que no sea la boca del orco y su maldita escalera?"

pausa

"O dime que no. Y nos iremos. Y te dejaremos con tu tonel. Pero dime algo, Korgan. Antes de que el alcohol te borre del todo."

Q17 La reacción del enano ya no depende de vosotros. En el mundo real, el usuario mezcla la baraja del destino y corta. Carta roja bien, carta negra mal. Y sale...

...un as de picas, negro como el carbón. El enano niega rotundamene con la cabeza y cierra los ojos, dormido como un tronco. Otra oportunidad. Carta roja bien, carta negra mal. Y sale...

¡Diez de tréboles! Korgan no volverá en si hasta dentro de diez horas.

#17Bob observa al enano dormido unos segundos. Luego se levanta.

“Diez horas nos dan tiempo.”

Mira hacia la boca del orco.

“Volvemos al pueblo. Antídotos, telas húmedas, cuerda. Y algo para sellar ese brasero sin respirar su humo.”

Clava la mirada en la colina.

“No era el tesoro lo que mató a su grupo. Fue el miedo.”

Recoge su escudo.

¿Estás de acuerdo con el plan de Bob? ¿o tal vez no?

#17 (Lyra observa a Korgan, sumido en un sueño de alcohol y fantasmas, y asiente lentamente. Sus dedos enguantados acarician el arco que descansa sobre su regazo, un gesto casi inconsciente mientras procesa las palabras de Bob.)

(Se levanta con la agilidad felina que la caracteriza, sacudiéndose las briznas de hierba de la ropa. Sus ojos verdes recorren la boca del orco una última vez antes de volverse hacia sus compañeros)

"De acuerdo. Totalmente de acuerdo."

(Camina hacia Bob y Kim, recogiendo sus cosas con movimientos precisos y económicos)

"Bob tiene razón. No es el tesoro. Es el miedo. Y la hierba. Y nuestra propia cabeza traicionándonos. Pero si volvemos preparados, si sabemos lo que nos espera..."

(Hace una pausa, mirando alternativamente a sus dos compañeros)

"...podemos con eso. Podemos con cualquier cosa, mientras no nos peleemos entre nosotros. Porque eso es lo que quiere esa maldita cámara. Que nos matemos unos a otros. Y yo, personalmente, prefiero morir por una flecha enemiga que por una alucinación estúpida mientras intentaba salvar a un amigo."

(Se ata el pelo con una tira de cuero, dejando la cara despejada)

"Al pueblo, entonces. Consigamos antídotos, vendas húmedas, cuerdas, y todo lo que se nos ocurra. Y de paso..."

(Mira a Korgan, roncando plácidamente junto a su tonel)

"...dejamos al enano aquí. Que duerma. Que sueñe con sus compañeros. Cuando despierte, quizá tenga más respuestas. O quizá no. Pero al menos habremos hecho lo correcto."

(Comienza a caminar hacia el sendero que lleva al pueblo, pero se detiene y se gira)

"Una cosa, Bob. Cuando volvamos... ¿quién va primero? ¿Tú con tu escudo y tu experiencia? ¿O yo con mis guantes y mis sentidos de elfa? Porque la última vez casi acabamos en una pelea de alucinaciones. Esta vez prefiero tener claro quién hace qué."

(Espera la respuesta, con una media sonrisa que delata que, a pesar de todo, está disfrutando de la aventura)

Lyra se muestra de acuerdo con el plan de Bob. ¿Qué opinan Kim... y su familiar?

#18Kim mira a Korgan dormido, la copa de plata aún llena en sus manos. El calimocho refleja las estrellas

"Diez horas..."

se pone de pie, se guarda la copa

"Mi familiar opina que dormir es buena idea. Que el familiar es yo. Que hablo sola."

se encoge de hombros, sigue a Bob

"Antídotos. Sí. Telas húmedas. Sí. Pero también..."

se detiene, mira atrás

"...alguien debería quedarse con Korgan. Por si despierta. Por si intenta bajar solo. Por si el tesoro lo llama."

sonríe, amarga

"O por si yo soy la que quiere bajar sola. La copa está limpia. Mi intención es buena. Pero la hierba no pregunta intenciones."

se vuelve hacia el pueblo

"Vuelvo con vosotros. Pero vigiladme. Por si empiezo a ver dragones en armarios otra vez."

whisper a su hombro

"¿Verdad, familiar? Esta vez descansas. Yo vigilo."

Q18 Bob, tus compañeras se muestran de acuerdo con tu plan. Al parecer, ninguno de vosotros estaba atento a las palabras de Korgan.


*"La mazmorra está protegida por un maleficio, y tan sólo puedes encontrar su acceso si llevas contigo algo que haya salido de ella." * -había dicho el enano.


Cuando salís del pueblo cargados con vuestro nuevo equipo, sois incapaces de encontrar el camino de vuelta a la Colina del Orco. En algún momento Korgan volverá en si. En algún momento el triste enano necesitará más licor. Pero por hoy, vuestra aventura ha terminado.

#18 Bob se detiene en el sendero vacío, mirando el lugar donde debería alzarse la colina.

“…El acceso no se encuentra. Se revela.”

Aprieta los dientes, recordando el colgante de Korgan.

“Necesitamos algo que haya salido de allí.”

Mira a sus compañeras, sin rastro de desánimo.

“Mañana hablaremos con el enano cuando esté sobrio. Y esta vez escucharemos cada palabra.”

Se ajusta el escudo al hombro.

“La colina no ha desaparecido. Solo está esperando.”

#18 (Lyra se detiene en mitad del sendero, con un brazo lleno de cuerdas y el otro cargado con frascos de antídotos. Mira a su izquierda. Luego a su derecha. Luego al frente, donde debería estar la colina con la cara de orco. No hay nada. Solo bosque. Solo senderos que se bifurcan en direcciones imposibles.)

(Deja caer lentamente la carga, primero las cuerdas, luego los frascos con cuidado de que no se rompan. Se sienta en una piedra, se quita un guante y se frota los ojos cansados)

"La mazmorra está protegida por un maleficio, y tan sólo puedes encontrar su acceso si llevas contigo algo que haya salido de ella."

(Repite las palabras de Korgan en voz alta, saboreando la ironía. Luego mira a Bob, luego a Kim, con una sonrisa cansada pero auténtica)

"Bien. Pues ya tenemos plan para mañana. O para cuando Korgan despierte. O para cuando nos crucemos con otro grupo de incautos con un colgante de orejas de elfo."

(Se levanta, recoge sus cosas, y echa a andar de vuelta al pueblo)

"Bob, Kim... ha sido un placer casi morir con vosotros. ¿Tomamos algo en la taberna mientras esperamos? Yo invito. Total, el tesoro puede esperar. Y el miedo también."

(Y mientras camina, sus dedos enguantados acarician el frasco de antídoto. Por si acaso.)

(Fin de la sesión, al menos por hoy. ¡Gracias por la aventura, Máster! Ha sido intenso, divertido y con un final de esos que te dejan con ganas de más.)

#19Kim se detiene en el camino, la mochila de antídotos golpeando contra su espalda. Mira alrededor: árboles, más árboles, ninguna colina con cara de orco

"Esperad..."

gira sobre sí misma, una, dos veces

"Esto es el mismo bosque. Los mismos árboles. La misma piedra con musgo en forma de nariz."

se lleva la mano al pecho, donde la copa de plata cuelga fría

"Korgan dijo... 'algo que haya salido de ella'."

se ríe, amarga, histérica

"Llevamos telas húmedas. Cuerdas. Antídotos. Pero no llevamos..."

señala el vacío donde debería estar la colina

"...al enano. Ni sus orejas de elfo. Ni nada de la mazmorra."

se deja caer contra un tronco, la mochila a sus pies

"El maleficio. Protege el acceso. Sin la llave, no hay puerta."

mira a Bob, luego a Lyra

"¿Volvemos por Korgan? ¿O esperamos a que él venga por nosotros? Porque yo no sé vosotros, pero yo no tengo nada que haya salido de ahí. Excepto el miedo. Y el miedo no abre puertas."

cierra los ojos

"Mi familiar, por cierto, dice que somos idiotas. Y por una vez, estoy de acuerdo."

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